domingo, 4 de marzo de 2007

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Me encanta santiago sin micros, digo "sin" pues me parece que desaparecieron abruptamente de forma ordinaria, sin festividad de despedida, no me dejaron despedirme de ellas. Las detestaba de verdad, mucho ruido y pocas nueces, exceso del primero. Hoy en muchas de las grandes avenidas podemos degustar de sonidos nuevos que ocultaban el estruendo de esas maquinas amarillas. Gracias Pequeña gigante por hacerlas desaparecer.
Ya estando en santiago desde hace tres semanas puedo decir que entre nuevamente en rodaje, empezando mí internado en el hospital más feo y desconocido por miles, donde solo algunos conocen por algún titular en las páginas rojas de la cuarta o el LUN. El HFBC es horrible, un pésimo lugar para ir a buscar salud. La gente esta acostumbrada al entorno, pero impresiona: Por la derecha el gran rió mapocho, que a esa altura es el basural más grande de santiago, muestra una café costanera con estructurados escombros que crecen DIA a DIA. Una población canina que desborda las calles de caca, creo que por metro cuadrado Quinta Normal bate record, son innumerables las veces que las he pisado. Perros dentro de un hospital, sobre todo en la noche, donde se protegen del frió, sobre todo cerca de los pabellones, como verán un área sumamente estéril. Por la Izquierda miles de almacenes (me encanta esta palabra) y por la derecha también, que te venden de todo, además puedes apostar algunas monedas de cien, mientras esperas un rico café monterrey que acompañara tu marraqueta de barrio recién salida del horno, la cual como sin nada dentro (si pues los malditos supermercados han matado a la tradicional marraqueta. Este es mi cuarto año que voy al HFBC, cambios a tenido, pero mínimos, y por lo que te cuentan son siempre mínimos desde hace mucho. Pa mi no era hubiera sido tan prioritario mandar a los potreros a nuestras micros amarillas, e implementar un sistema moderno de transporte que implica en un gran porcentaje la participación de la gente. Me he topado con gente que viviendo en mi misma ciudad tienen otra forma de hablar y comunicarse, cuando tratas con ellos tienes que simplificarles al máximo la información que le debes entregar, que te pueden empapelar en garabatos de forma maestra en cosa de segundos, que si hoy viven segregados en la periferia, antes por lo menos se demoraban bastante menos en conectarse con la ciudad. ME han beneficiado todos los cambios que se han hecho en Chile, desde los 80´s hasta hoy, mis viejos hicieron y hacen mas plata DIA a DIA, me ponen grandes avenidas donde puedo transitar en pocos minutos a cualquier lado, me sacan a las micros (y ahora si que esos minutos han bajado) y es una delicia manejar. Pero para mí, y creo que no represento en ningún caso como se vive cerca del HFBC